14-Mayo-2026. Otra vez los activistas políticos del evismo causan estragos, no al gobierno actual, sino a la población de La Paz y ahora queriendo irradiar al resto del país. Ya hay personas fallecidas por culpa de los bloqueos que impiden el paso de ambulancias, lo que es un delito extremo que nadie va a investigar y castigar, como siempre sucede en estos casos.
Bolivia ya está cansada de los bloqueos. Somos el único país en el mundo civilizado, que se da el lujo de bloquear siendo un país sub desarrollado. En ninguna potencia del mundo se permite este tipo de medidas extremas que lo único que logra es afectar las actividades económicas de todo un estado.
Los políticos parece que no tienen el coraje suficiente para imponer orden en el país. Una ley anti bloqueos le permitiría a cualquier gobierno de aquí en adelante, sancionar a los dirigentes bloqueadores con varios años de cárcel, como escarmiento por afectar la vida de terceras personas, que nada tienen que ver con sus demandas.
Si la clase política no lo va a hacer porque no tiene valor para hacerlo, que deje al pueblo afectado y víctima de estas minorías abusivas, que decida por si misma sobre la imposición de una ley sancionatoria contra los bloqueadores. Que se someta a un REFERENDUM una normativa que condene duramente a cualquier persona o grupo que intente paralizar actividades mediante esta practica abominable como es el bloqueo de vías públicas, calles, avenidas, carreteras, etc.
Solo así el ciudadano tendrá seguridad jurídica para circular libremente por el territorio nacional como manda la Constitución Política del Estado sin que ningún sujeto o grupo social pueda impedirle el paso, a no ser que se atenga a las consecuencias penales.
Si sumáramos cuantos millones de Bs. se han perdido a raíz de los bloqueos de carreteras en Bolivia, creo que la población quedaría abrumada por las cifras astronómicas que las mismas representan. Pero no solo es el perjuicio económico, hay tal nivel de sadismo e irracionalidad en esos puntos de bloqueo, que ni la vida tiene valor entre los bloqueadores. Producto de ese comportamiento tribal, decenas de personas han perdido la vida por el impedimento de dejar pasar a las ambulancias, hasta llegar al punto incendiarlas y agredir a médicos y pacientes en los puntos de bloqueo. ¿Qué clase de sociedad es esta? Tal parece que ni el Ejecutivo ni el Legislativo nacional están a la altura de las circunstancias, mientras ellos reciban sus abultados sueldos, nada les importa y bien gracias. Los bolivianos nos sentimos indefensos frente a estas hordas delincuenciales que una y otra vez atentan contra la vida y la economía de la gente que vive del día a día. Y lo único que va a viabilizar la Ley anti bloqueos es, reitero, un Referendum en el que todo el pueblo boliviano se pronuncie. Lo demás es puro cuento.
