292-Jun-2026
Nunca más oportuno establecer en Bolivia una normativa legal que prohíba y penalice definitivamente la toma de vías públicas, calles, avenidas y carreteras como medida de presión y como parte de un habito normal en la vida cotidiana de un país. Todos los bolivianos hemos vivido las calamitosas consecuencias del ultimo bloqueo de caminos infringido por Evo Morales y sus amigos.
Para que ya hablar de las millonarias pérdidas económicas de empresarios, comerciantes y pueblo en general. O de los saqueos de vándalos a tiendas, comercio y hasta puestitos de venta de gente humilde en las calles. O de las muertes ocasionadas por los malhechores que en los puntos de bloqueo se negaban a dejar pasar a las ambulancias que traían pacientes de emergencia, medicamentos, oxigeno, etc, o de los choferes secuestrados en las carreteras arriesgando su vida por falta de agua, alimentos, medicinas y abrigo suficiente ante las inclemencias del tiempo.
Bolivia perdió millones y millones de dólares por culpa de los bloqueos como si nos sobrara la plata a todos. Bolivia también perdió a su gente, bolivianos de bien, que fueron retenidos por los bloqueadores en las zonas mas inhóspitas del país.
No podemos mirar de palco y decir que forma parte de nuestra idiosincrasia, nuestra cultura y nuestra forma de ser. Esa es una postura basada en la ignorancia y la mediocridad que confunde el “derecho a la protesta” con el delito. Es imposible que una nación se pueda desarrollar y progresar en condiciones de inseguridad jurídica, laboral, social y comercial. No habrá país alguno que quiera invertir en Bolivia en ese escenario. Hay que recordar que Bolivia fue excluida del corredor interoceánico Atlántico-Pacifico, precisamente por el comportamiento de su gente en las carreteras, mismas que son bloqueadas en cualquier momento y por cualquier motivo de conflicto.
Es de imperativa necesidad, la vigencia de una ley que nunca mas permita el bloqueo de carreteras por ningún motivo. Esta en manos de la Asamblea Legislativa Plurinacional aprobar y sancionar esta ley, si es que el Ejecutivo no quiere promulgarla por sus compromisos con la COB y otros sectores minoritarios. Si no lo hace, habremos perdido todos los bolivianos la posibilidad de vivir con estabilidad económica, seguridad jurídica y paz social.
Los bloqueos de carreteras muy pocas veces son espontáneos y con motivos reivindicativos o demandas justas, especialmente los de larga vida. Casi siempre tienen un tinte político y están fuertemente financiados por agentes interesados en promover la desestabilización del gobierno de turno.
El hecho de que se haya desactivado el ultimo bloqueo de caminos, no significa que todo esta resuelto. La intentona golpista se puede reactivar en cualquier momento si las cosas siguen como están. ¿Qué hará el gobierno entonces? ¿Otra vez pondrá a todo un país como carne de cañón para que sufra frente a los bloqueadores? No señores, basta de tanta impunidad, urge dotar de los instrumentos legales para que las autoridades actúen severamente contra quienes cometan este grave delito de bloquear a todo un país. Exigimos Ley anti bloqueos ya!
Carlos S. Millares
