11-Jun-2026. El vocero presidencial dijo que ya hay más alimentos, oxígeno y combustible, y que «el diálogo se está destrabando». Además, cuestionó a Tuto Quiroga por impulsar un «mecanismo» que en la Guerra del Agua derivó en violencia y terminó fortaleciéndo a Evo Morales.
El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que toda información relacionada con un eventual estado de excepción será manejada “con discreción” y evitó adelantar si el gobierno adoptará esa medida frente a los bloqueos y conflictos que afectan a varias regiones del país.
“Cualquier información sobre la seguridad nacional la vamos a manejar con discreción, pero venimos trabajando denodadamente para poner en orden al país”, declaró Gálvez enrueda de prensa la tarde de este miércoles.
La autoridad remarcó que el Ejecutivo busca restablecer el orden mediante diálogo y aplicación de la ley contra quienes protagonizan hechos violentos, sin precipitar anuncios sobre medidas extraordinarias. Según explicó, las decisiones vinculadas a seguridad nacional requieren reserva y se informarán “después de actuar”, no antes.
Críticas a Quiroga
Gálvez criticó al expresidente Jorge Quiroga, quien en los últimos días planteó la necesidad de aplicar medidas excepcionales para enfrentar los bloqueos y garantizar el abastecimiento. “Escuchamos voces de varios actores políticos, como Jorge Quiroga que insiste en aplicar el estado de excepción como él hubiera hecho”, afirmó.
Gálvez recordó que durante la denominada Guerra del Agua, el gobierno de Quiroga recurrió a un estado de excepción y aseguró que aquella decisión “provocó muertes y cientos de heridos” y tuvo que ser revertida pocos días después. A su juicio, ese episodio constituye “un ejemplo del fracaso de cómo se maneja una crisis”.
El portavoz añadió que las consecuencias políticas de aquella gestión contribuyeron al ascenso de Evo Morales y aseguró que el gobierno no repetirá ese camino. “No vamos a cometer los mismos errores. Estamos actuando sin repetir los errores del pasado”, sostuvo.
Diálogo y normalidad
Gálvez insistió en diferenciar a las organizaciones sociales de los grupos que el Ejecutivo identifica como violentos o vinculados a intereses narcoterroristas. Reiteró que las organizaciones tienen “todo el respeto”, pero que “a los violentos se les aplicará la ley”.
Además, pidió a la población de El Alto apartarse de quienes, según el gobierno, buscan profundizar la confrontación. “Sabemos que la inmensa mayoría de los alteños quiere volver a trabajar”, afirmó, y sostuvo que el objetivo oficial es recuperar la normalidad sin desencadenar una mayor escalada de violencia.
“Vamos a restablecer el orden en el país, pero no vamos a caer en la trampa del narcoterrorismo que busca violencia y muerte”, concluyó el vocero, en cuyo criterio ya hay vestigios de solución a las movilizaciones y bloqueos que tienen aislada a La Paz desde hace casi 40 días.
“Se ha incrementado la provisión de alimentos, medicamentos, oxígeno y también de combustible. Ya poco a poco volveremos a la normalidad, el diálogo se está destrabando”.
