15-Jul-20226. La Cancillería de Bolivia informó que alrededor de 16 ciudadanos bolivianos podrían encontrarse en territorio ruso luego de haber sido captados por presuntos intermediarios mediante ofertas de trabajo y promesas económicas, un caso que actualmente es objeto de investigaciones por posibles delitos de trata y tráfico de personas.
El viceministro de Gestión Consular e Institucional, Héctor Huanca, explicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores tomó conocimiento del caso a partir de las solicitudes de ayuda presentadas por familiares de los ciudadanos bolivianos que, presuntamente, fueron reclutados para participar en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
«La Cancillería toma conocimiento de estos hechos a partir de solicitudes de asistencia realizadas por familiares de ciudadanos bolivianos que posiblemente se encuentren en Rusia y quienes manifestan su preocupación por la situación de sus seres queridos«, señaló la autoridad.
Huanca indicó que, tras recibir las denuncias, se activaron de inmediato los protocolos de protección y asistencia consular mediante la Embajada de Bolivia en Rusia, priorizando la seguridad, tanto de los connacionales, como de sus familias.
Según explicó, las gestiones se realizaron inicialmente con absoluta reserva debido a que los propios familiares solicitaron mantener la confidencialidad por temor a que la difusión pública pudiera poner en riesgo a quienes permanecen en territorio ruso o generar represalias contra sus allegados en Bolivia.
Reclutamiento mediante falsas ofertas laborales
El viceministro aclaró que, de acuerdo con la información proporcionada por las familias, los bolivianos no fueron reclutados por canales oficiales del Estado ruso, sino que habrían sido captados por presuntos intermediarios.
«Estos habrían sido contactados por presuntos intermediarios mediante ofertas laborales o promesas económicas que no provenían de canales oficiales», afirmó.
Añadió que, según los testimonios recabados, los ciudadanos viajaron de manera voluntaria después de suscribir contratos cuya naturaleza ahora forma parte de las investigaciones.
Las supuestas ofertas incluían trabajos remunerados, elevados ingresos económicos e incluso la posibilidad de acceder posteriormente a la nacionalidad rusa, beneficios que, según las denuncias de los familiares, terminaron derivando en su incorporación a escenarios de guerra.
