18-Feb-2026. El gobierno del Presidente Rodrigo Paz ha cumplido sus primeros 100 días de gestión, desde que asumiera constitucionalmente el mando de la nación, el 8 de noviembre del 2025.
En varios sondeos de opinión sobre la aprobación o rechazo a la gestión del nuevo gobierno, se ha podido constatar que la mayoría de la población, apoya las políticas de estado que ejecuta el presidente Rodrigo Paz hasta la fecha. Hay que recordar que Paz asume la administración gubernamental en los momentos de mayor crisis económica y estructural que ha sufrido Bolivia en décadas. Un país que estuvo a punto de estallar, si no hubiera existido la última esperanza que era el cambio de gobierno mediante elecciones nacionales.
Hace 3 meses, Rodrigo Paz parecía un político endeble, frágil, fácil de quebrar ante el primer embate social preparado por los bloqueadores de siempre. Probablemente por aparentar ser el más débil de los candidatos, no es descabellado pensar que el mismo Evo Morales y otros actores políticos apoyaron la victoria de Paz con la esperanza de tumbarlo en un par de semanas, forzar nuevas elecciones y así entrar nuevamente en carrera electoral.
Pero no contaron con la astucia de Paz, quien una vez sentado en la silla presidencial, se transformó en un luchador incansable para resolver los problemas mas difíciles que asediaban al país. Desde la terrible anulación del subsidio a los carburantes, medida que ningún presidente en los últimos 20 años se había atrevido a hacerlo, pasando por la normalización del abastecimiento de combustible que parecía un problema imposible de resolver. Y sin olvidar la estabilización del dólar que a su vez, también detuvo la hiperinflación que puso en zozobra a la población. Fueron 3 hitos históricos que Rodrigo Paz sumó a su favor.
Estas acciones, mas otras iniciativas que emprendió el mandatario a nivel nacional e internacional, fueron las variables que inclinaron la balanza hacia la aprobación de la gente a la gestión de Rodrigo Paz hasta la fecha.
Pero no todo fue color de rosa en estos primeros 100 días de gestión. La COB, organización desprestigiada por haber rifado su imparcialidad político partidaria, en favor del régimen del MAS a cambio de prebendas y privilegios, salió a bloquear carreteras supuestamente protestando por la elevación del precio de carburantes. Otra vez las minorías efectivas actuaron como nunca lo habían hecho en los 20 años de vigencia del régimen anterior. Esta vez, el gobierno terminó cediendo en parte y derogando el Decreto 5503, pero mantuvo la esencia principal de ese decreto, la eliminación de la subvención a los combustibles.
Pero veamos ¿Cuáles fueron los factores negativos de este gobierno en este tiempo transcurrido? El presidente y quienes lo acompañan al mandatario, han cometido una serie de errores cuya factura les ha llegado por cuotas. 3 son los más evidentes: 1) Ausencia de una línea comunicacional de gobierno. Ante la crisis, actúan demasiado lentos, y peor aún, hasta con respuestas contradictorias. Este gobierno cuenta con un excelente comunicador, como es Rodrigo Paz, pero eso nunca es suficiente, necesita de un equipo de trabajo idóneo, con experiencia en el manejo de la información del gobierno, que sepa planificar y aplicar estrategias comunicacionales oportunas, acordes al contexto, caso contrario, seguirán sufriendo embates críticos por su ineficiencia. 2) Transformación del estado excesivamente lento, pesado y burocrático. Hay demasiadas tareas para desmontar ese Estado “tranca” al que permanentemente hace referencia el presidente, pero que extrañamente sigue vigente y fuerte. Incluso las propuestas del entonces candidato Rodrigo Paz no terminan de plasmarse, en realidad, algunas de ellas ni siquiera ya se las menciona, como el tema del perdonazo impositivo, los incentivos a la producción, medidas económicas de mitigación frente a la crisis, tomar acciones sobre las empresas estatales deficitarias, etc. Y 3) La ampulosa estructura masista sigue viva en la administración gubernamental. Solo se ha cambiado a ministros, viceministros, algunos directores y funcionarios, pero la gran mayoría del aparato estatal del MAS sigue intacta, incluso a nivel de cargos jerárquicos. Eso implica no solo que se mantiene la excesiva carga de funcionarios que generan déficit fiscal, sino que crece el riesgo de sufrir futuros boicots, sabotajes e irregularidades de todo tipo que puedan comprometer seriamente la gestión del presidente Rodrigo Paz si se sigue actuando con tanta lentitud y negligencia.
Carlos Millares
