202-Jun-2026. El presidente Rodrigo Paz declaró esta madrugada estado de excepción en todo el país con el objetivo de levantar los bloqueos mediante operativos de la Policía y las Fuerzas Armadas.
“Hemos tomado la decisión de declarar el Estado de excepción en todo el territorio nacional”, afirmó Paz en un mensaje difundido la madrugada de este sábado por el canal estatal.
Indicó que la disposición busca levantar los bloqueos y “liberar las carreteras del país”.
“Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar sustento a sus hogares», escribió el jefe de Estado en su cuenta de X.
Añadió que la decisión no pretende alterar la normalidad, “sino devolverla”, y aseguró que las puertas del gobierno “seguirán abiertas para quienes quieran dialogar de buena fe”.
“Esto no es un estado de excepción para restringir la vida de la gente. Es exactamente lo contrario. Es un estado de excepción para devolverle la libertad”, dijo en su mensaje televisivo.
La determinación fue asumida horas después de la firma de un acuerdo de pacificación entre el gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB).
El convenio, sin embargo, no logró poner fin a los bloqueos, ya que estos son impulsados por la Federación Departamental Única de Campesinos Túpac Katari, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia y algunos sectores afines al expresidente Evo Morales, entre otros grupos que exigen la renuncia de Paz.
Resalta el diálogo y acusa intereses desde el Chapare
En el mensaje transmitido por Bolivia TV, el mandatario sostuvo que la decisión fue adoptada después de agotar todas las instancias de diálogo con los sectores movilizados.
“La decisión más difícil fue la de dialogar antes que confrontar, de buscar acuerdos antes de recurrir a medidas excepcionales”, afirmó.
“Durante 50 días no dejamos de dialogar un solo día, horas tras horas escuchando aquellas demandas no solucionadas del pasado”, sostuvo en alusión al inicio de los conflictos que comenzaron el 2 de mayo.
Añadió que, pese a los intentos de acercamiento, algunos grupos promovieron las protestas para generar inestabilidad política y aplicaron “una estrategia organizada de desestabilización contra la democracia y un gobierno constituido”.
Indicó que si bien en las protestas había reclamos legítimos, también se demostró que parte de las movilizaciones eran impulsadas por el narcoterrorismo proveniente, aseguró, del Chapare, en alusión al expresidente Morales.
Calificó la situación como “un intento de golpe de Estado desde el narcoterrorismo contra un gobierno democráticamente elegido”.
“Tenemos que estar claros y no dudar que desde el chapare se ha convertido el bloqueo, la confrontación y el daño económico en herramienta de acción política. Es una estructura que no acepta la voluntad popular expresada en las urnas. Una estructura que no acepta que Bolivia avance por un camino distinto”.
