26-Jun-2026. La desesperación por encontrar víctimas entre los edificios colapsados derivó este domingo en un fuerte reclamo de vecinos contra un grupo de militares desplegados en Tanaguarena, en el estado venezolano de La Guaira. Los habitantes, acompañados por voluntarios que participan en las tareas de rescate, exigieron que los uniformados dejaran de custodiar la zona y colaboraran directamente en la remoción de escombros. La presión terminó dando resultado: los soldados tomaron picos y palas y comenzaron a trabajar junto a los civiles.
La escena se registra cuando ya han pasado cuatro días desde los dos terremotos que devastaron parte del país y dejan un saldo oficial de 1.450 muertos y 3.150 heridos. Mientras las posibilidades de hallar personas con vida disminuyen con el paso de las horas, familiares de desaparecidos denuncian que los esfuerzos disponibles siguen siendo insuficientes para atender la magnitud de la tragedia.
La protesta se desarrolló frente a un edificio derrumbado donde decenas de voluntarios intentaban localizar víctimas. En ese lugar permanecía un grupo de alrededor de veinte militares que, según los presentes, se limitaba a custodiar el perímetro sin intervenir en las tareas de rescate.
Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando un vecino increpó a los uniformados.
“El país necesita de ustedes. Baja tu arma, baja los plomos”, gritó mientras señalaba las herramientas utilizadas por los rescatistas civiles para remover toneladas de concreto.
Entre quienes encabezaron el reclamo estuvo Alexander Mijares, un comerciante de 26 años que acudió como voluntario para buscar a una amiga atrapada bajo los restos del edificio. El joven cuestionó la actitud de los militares y aseguró que permanecían apartados mientras los civiles realizaban el trabajo más pesado.
