Presidente Kast llega a Bolivia con una agenda de 11 puntos

Kast Rodrigo Paz
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16-Oct-2026. Los presidentes de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Chile, José Antonio Kast, se reúnen en La Paz con una agenda de 11 puntos seleccionados entre al menos 30 asuntos trabajados por las cancillerías de ambos países. La integración energética, la modernización comercial, el acceso a puertos del Pacífico y la seguridad fronteriza constituyen los principales ejes de este histórico encuentro.

La visita se desarrolla en una sola jornada, pese a que inicialmente estaba prevista para dos días e incluía actividades en Santa Cruz. Kast llega acompañado por ministros y autoridades de su Gobierno. Partió el jueves por la tarde de Santiago y realizó una escala en Iquique antes de llegar a El Alto en La Paz.

«Es realmente una visita histórica de un presidente de Chile. Esto materializa este diálogo en torno a intereses de carácter económico, comercial, productivo y de seguridad que hemos establecido», declaró el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, horas antes de la llegada de Kast a la sede de Gobierno.

La visita de Kast también tiene un componente histórico. El último viaje de Estado comparable se remonta a 1955, durante la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo, aunque posteriormente otros mandatarios chilenos, entre ellos Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric, estuvieron en Bolivia por encuentros multilaterales, ceremonias y otros actos oficiales.

Energía, minería y conectividad

Uno de los asuntos de mayor interés para Bolivia es la posibilidad de utilizar infraestructura existente para importar petróleo desde puertos chilenos, mediante la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica (OSA) que comenzó a operar en 1961 para exportar carburantes a ultramar. La iniciativa ahora permitiría transportar crudo por tuberías en lugar de depender solo de cisternas.

“Estamos viendo también el tema de la reversa OSA, que es la manera de poder importar crudo desde los puertos chilenos hasta Bolivia», explicó el vicecanciller Carlos Paz a EL DEBER.

La agenda energética también contempla avanzar hacia una interconexión eléctrica entre ambos países, con la perspectiva de desarrollar infraestructura que permita intercambios de energía.

En minería, las autoridades preparan un acuerdo de cooperación entre ambos ministerios. El cónsul chileno en Bolivia, Roberto Ruiz, anticipó que se trata de un instrumento de nueva generación, aunque todavía no se conocen sus compromisos específicos.

Otro proyecto es la conexión de Bolivia al cable submarino Humboldt, una infraestructura de fibra óptica concebida para mejorar la conectividad digital entre Sudamérica, Oceanía y Asia. Su aprovechamiento podría ampliar las rutas internacionales de transmisión de datos y mejorar las condiciones de conexión del país.

“Va a haber un acuerdo en minerales entre el ministro de Minería de Bolivia con el ministro de Chile. También estamos viendo el tema de la fibra óptica, del cable Humboldt”, detalló el vicecanciller.

Comercio y corredores bioceánicos

La modernización del Acuerdo de Complementación Económica (ACE 22), suscrito en 1992, representa otro componente estratégico. El propósito es actualizar las condiciones del intercambio comercial, reducir obstáculos y generar nuevas oportunidades para las exportaciones bolivianas. Según el cónsul Ruiz, los gobiernos prevén suscribir términos de referencia que servirán de base para negociar la actualización del acuerdo.

“Es la base, es la arquitectura para poder mejorar nuestro intercambio comercial entre ambos países”, sostuvo el diplomático en contacto con EL DEBER.

El viceministro de Comercio Exterior, Rodrigo Arce, explicó a su turno que los proyectos también comprenden mejoras en los pasos fronterizos, integración vial y conectividad. “Son 11 puntos. Los que veo en el tema económico son la interconexión eléctrica, el trabajo para mejorar las fronteras, la modernización de los acuerdos comerciales que tenemos con Chile y la posibilidad de mejorar el internet para Bolivia”, afirmó.

En este escenario, Bolivia busca fortalecer su condición de articulador de corredores bioceánicos entre los océanos Pacífico y Atlántico. Para ello resulta fundamental facilitar el tránsito de mercancías por los puertos chilenos, mejorar la infraestructura logística y agilizar los controles aduaneros, de migración y seguridad.

Aramayo defendió esta orientación al señalar que Bolivia aspira a convertirse en un país articulador de Latinoamérica, aprovechando su ubicación geográfica y su vocación bioceánica.

Seguridad y migración

La lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, el tráfico de vehículos robados y la migración constituyen el otro gran bloque de negociaciones. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, anticipó que Bolivia planteará la necesidad de asumir responsabilidades compartidas frente a los delitos cometidos a ambos lados de la frontera.

“Uno de los principales puntos de la agenda es la seguridad. Ahora los chilenos nos traen su agenda. ¿Qué es su agenda? Migración de parte nuestra, robo de autos y, efectivamente, el narcotráfico”, declaró.

La autoridad también cuestionó que vehículos robados en Santiago puedan recorrer extensas distancias hasta ingresar ilegalmente a Bolivia sin ser interceptados en territorio chileno.

“Tenemos que hablar claro, con amistad, pero con firmeza con los chilenos”, afirmó Oviedo al reclamar mecanismos efectivos de cooperación policial.

El asunto adquiere relevancia ante la preocupación por el ingreso de automóviles indocumentados desde Chile y las denuncias sobre operaciones del denominado mercado gris de vehículos, especialmente a través de la zona franca de Iquique.

Los asuntos pendientes

El acercamiento se produce en un escenario marcado por décadas de desencuentros diplomáticos. Bolivia y Chile no mantienen relaciones a nivel de embajadores desde 1978, después del fracaso de las negociaciones iniciadas con el denominado Abrazo de Charaña.

Aramayo aseguró que la apertura económica no implica abandonar la demanda marítima boliviana. “Es claro que no vamos a renunciar a nuestra reivindicación histórica marítima, pero también es claro que tenemos que atender una agenda económica y comercial que es fundamental”, manifestó.

Otro asunto sensible es la controversia por cargamentos de madera boliviana investigados en Chile ante sospechas de contaminación con sustancias controladas. Carlos Paz explicó que el caso no será incorporado a la negociación presidencial porque se encuentra bajo competencia judicial.

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