27-Ag-2026. Mientras varios sectores están en apronte contra el precio diferenciado del diésel, y algunos incluso ya registran movilizaciones, el presidente Rodrigo Paz reafirmó este jueves que esta medida, normada por el Decreto Supremo 5676, no será anulada.
“El decreto se puede mejorar, pero no se puede retroceder; porque si no, nos estaríamos engañando. Si yo retrocedo en este decreto les voy a quitar plata a ustedes.”, sostuvo el mandatario en una reunión con representantes municipales.
En su argumentación, Paz remarcó que el Estado no tiene capacidad para asumir más gastos en combustibles. “Clarito y raspado, porque aquí no hay veamos cómo… no hay eso de anestesia. Así de complicado y así de frente, compañeros, se lo quiero decir de frente”, sostuvo.
Desde la vigencia del referido decreto, los grandes consumidores pagan Bs 18 por litro de diésel, mientras el resto de la población sigue beneficiada por la subvención parcial que permite comercializar el litro a Bs 9,80.
Más temprano, el ministro de la Presidencia Fernando Aramayo reconoció que la aplicación del Decreto Supremo 5676 es un “condicionamiento” del Fondo Monetario Internacional con el que el gobierno está a puertas de cerrar un acuerdo de financiamiento. Esta admisión de la autoridad, va a contramano de la versión oficial del gobierno hasta hace poco. El 30 de julio, el entonces ministro de Economía José Gabriel Espinoza negó que el organismo internacional tenga imposiciones a cambio de su crédito, y dijo que el acuerdo alcanzado a nivel técnico entre Bolivia y el FMI no implica que el país haya cedido la conducción de su política económica.
En este contexto, varios sectores productivos se mantienen en emergencia contra la norma que consideran discriminatoria, y a la que ven dos serias fallas: que no soluciona la escasez de combustibles y que genera un incremento de costos que será trasladado al consumidor final de varios productos de primera necesidad.
Un sector de agropecuarios ya inició protestas y bloquea la carretera Santa Cruz-Trinidad. Este jueves, pese a la intervención de fuerzas de orden –en el marco del estado de excepción–, los movilizados retomaron el corte de carreteras tras un enfrentamiento que dejó algunos heridos y aprehendidos.
